LA PAZ |
El Gobierno de Evo Morales afirmó hoy que el sector eléctrico en Bolivia será operado con participación tanto del Estado como de empresas privadas, incluso una vez concretada la nacionalización de tres generadoras de energía participadas por inversores extranjeras.
El ministro boliviano de Hidrocarburos, Luis Fernando Vincenti, admitió en declaraciones al canal estatal que el proceso de nacionalización del sector eléctrico es más complejo que el de hidrocarburos, en el que seis empresas pasaron a manos del Estado entre 2006 y 2009.
La estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) controla el sector, en el que también operan varias privadas como Repsol YPF, Petrobras, British Gas y TotalFinaElf.
Vincenti explicó que la complejidad del sector eléctrico radica en la existencia de decenas de sistemas aislados de generación y de distribución local de energía eléctrica.
”Eso obliga a que el sector tenga un carácter mixto en su composición. Es una industria en la que intervienen varios protagonistas, algunos de los cuales son cooperativas en las comunidades o pequeñas empresas que distribuyen localmente”, agregó.
El Gobierno de Bolivia negocia desde el año pasado la nacionalización de las tres compañías generadoras eléctricas y que están participadas parcialmente por capitales extranjeros.
Se trata de las firmas Corani, participada en un 50 por ciento por Ecoenergy International, subsidiaria de la francesa GDF Suez; Guaracachi, cuya socia principal es la británica Rurelec PLC, y Valle Hermoso, donde la mitad de las acciones pertenecen a The Bolivian Generating Group de la empresa Panamerican de Bolivia.
Actualmente el Estado boliviano controla entre un 47 y 49 por ciento de las acciones de estas firmas, como efecto de un decreto emitido en septiembre de 2009.
El Ejecutivo reveló en enero pasado que se ha ofrecido a los accionistas que continúen en el país un paquete de acciones importante, pero minoritario respecto al del Estado.
El Gobierno pretende finalizar este año la negociación y asignó a la estatal Empresa Nacional de Electricidad (ENDE) un presupuesto de 16,6 millones de dólares para la compra de acciones.
En la mayoría de los casos de nacionalización petrolera, el modelo de Morales consistió en comprar todas las acciones de una empresa o una parte que le permita al Estado poseer la mayoría de la participación.
Además, nacionalizó sin acuerdo la principal compañía de telecomunicaciones del país ENTEL, que antes estaba en manos de la italiana Telecom, con la que ahora tiene un conflicto legal internacional, y además expropió una fundidora de la suiza Glencore


